jueves, 20 de noviembre de 2008

AMIGOS

En una ocasión iban dos amigos cruzando el desierto cuando por una insignificancia que no viene a cuento se pusieron a discutir.
En un momento dado un amigo le pegó una bofetada al otro amigo, este hecho acabó con la discusión, pero el amigo que había recibido la bofetada se agachó y se puso a escribir en la arena:
“Mi amigo me ha pegado una bofetada.”
Más adelante llegaron a un oasis que disponía de una charca grande donde podían bañarse, y así lo hicieron. Pero resulto que el amigo que había recibido la bofetada tuvo un percance y se ahogaba.
¡Socorro, socorro, me ahogo! Grito.
El amigo que había propinado la bofetada nadó corriendo hacia él y lo salvó sacándolo a la orilla.
Pasado el susto el amigo salvado se puso a escribir en la piedra:
“Mi amigo me ha salvado la vida.”
El otro amigo se extrañó y le preguntó:
¿Porqué cuando te pegue escribiste en la arena y cuando te salve escribiste en la piedra?
A lo que el otro amigo respondió:
Cuando un amigo te ofende hay que escribirlo en la arena del olvido y cuando un amigo te hace algo bueno hay que escribirlo en la piedra del agradecimiento, en la piedra del corazón.

El texto no es mio, hace tiempo lo encontre en internet

1 comentario:

Eva Mª dijo...

Muy bonito, pero muy filosofico, ¿crees que hoy en dia hay alguien asi?????? yo creo que no, empezando por mi, hoy estoy que me salgo respondiendote a to lo que puedo, y yo con la experiencia de la vida te digo que puedo dejar correr las cosas pero la memoria es un pozo inmenso en el que caben muchos recuerdos.